Quinientos cajones con 800 kilos de semillas de ajo que eran para la siembra de febrero. Una máquina industrial seleccionadora de dientes de ajo, 2 compresores, 6 ruedas de tractores, bolsas con fertilizantes, tachos con combustibles y otras muchas cosas más. Todo eso quedó bajo el fuego ayer en la tarde a raíz de un impresionante incendio que arrasó por completo con el galpón de una finca de Pocito.

Fue el ‘efecto lupa’ lo que desató el siniestro, explicó el Roberto Ferrer, quien es productor de ajo, cebolla y tomate y dueño de esa propiedad situada sobre la calle Lemos, metros al Sur de 8. Es que tenía unos rollos de cinta plástica con residuo de agua que estaban al costado del galpón y bajo el Sol. Se supone que los rayos del Sol que se proyectaban sobre ese plástico originaron las primeras llamas sobre una pila de papeles. Cuando el fuego tomó dimensión, se trasladó al galpón por una abertura y de ahí en más se hizo imposible de detener.

Ferrer contó que eran las 17.45 cuando los obreros vieron el fuego en ese depósito de 10 metros por 20. El lugar era una bomba de tiempo ya que había 3 tachos de 200 litros con combustibles. Los bomberos del destacamento Rawson, al mando del oficial Julio Atámpiz, llegaron en el momento en que el galpón ardía entero, pero consiguieron enfriar esos tachos antes que estallaran y evitaron que las llamas llegaran a la vivienda del casero.

Poco pudieron hacer para salvar todo lo que tenía en el interior. Hasta el techo se desplomó. El fuego consumió 500 cajones con semillas y otros 1.000 que estaban vacíos, además de bolsas con fertilizantes, la máquina seleccionadora, 2 compresores, 6 ruedas de tractores, 10 mochilas fumigadoras, 15 rollos de mangueras para riego por goteo, decenas de máquinas y herramientas de mano, muebles y otras cosas, contó Ferrer, que denunció que los daños alcanzaban los 300.000 pesos. Ni el galpón se podía recuperar dado que se corría el riesgo de derrumbe por lo débil que quedaron las paredes.