Un albañil y un empleado público fueron condenados en la Sala I de la Cámara Penal a penas de 11 y 9 años, respectivamente, por abusar de sus propias hijas.
La pena mayor recayó en un empleado de la construcción de 35 años, a quien la juez Silvia Peña Sansó castigó con 11 años de cárcel por violar varias veces a su hija cuando la niña tenía 13 años, en el departamento Iglesia, dijeron fuentes judiciales. El sujeto había sido detenido el 15 de julio de 2014, luego de que la menor le contara todo a su madre.
Como las pruebas fueron contundentes, al llegar a juicio el sospechoso acordó un juicio abreviado con el fiscal Gustavo Manini a través de su defensor Carlos Torres: en ese acuerdo aceptaba 12 años de prisión.
El otro caso involucró a un empleado de Casa de Gobierno, de 37 años. Para ese sujeto, el fiscal Gustavo Manini pedía 15 años de cárcel, por considerar que abusó sexualmente y corrompió a su hijastra entre los 11 y los 13 años. Y a su propia hija entre los 6 y los 8 años. En ambos casos no hubo violación y se consideró agravado el delito. El abogado de las víctimas, el defensor oficial Carlos Reiloba, había pedido 20 años prisión y una suspensión en su rol legal de padre.
El defensor Jorge Olivera Legleu, solicitó absolución.
Ayer, el juez Juan Carlos Caballero Vidal (h) condenó al sujeto a 9 años por un abuso agravado, pero no por corrupción, indicaron voceros judiciales. El empleado público había sido detenido el 24 de abril de 2013.

