En la previa bromeaba, en la audiencia se puso serio y tras conocer que había sido sobreseído volvió a su clásico show ante las cámaras, con sonrisas y pulgar arriba. 

El médico Jorge Gil vivió minutos agitados en la tarde de este miércoles, clave para su futuro pues se resolvía si continuaba imputado por encubrir a Mario Parisí o si quedaba despegado por el beneficio de la excusa absolutoria, al igual que el funcionario judicial Juan Pablo Ortega. 

Cuando el juez Matías Parrón hizo su ingreso a la sala, el rostro de Gil se transformó en seriedad y continuó en ese estado durante la lectura de la resolución, sentado a la derecha de Parisí (a la izquierda estaba Ortega). 

Una vez finalizada la lectura, Gil fue exaltación pura: primero se abrazó con Parisí y luego posó ante las cámaras con una sonrisa gigantesca y su clásico pulgar arriba, como había hecho en su primera audiencia, gestos que en ese momento habían causado polémica dada la seriedad de la causa. 

En tanto, Juan Pablo Ortega se mostró conforme pero portando un perfil bajo. Más que feliz se lo notaba desahogado, coincidieron varios de los presentes.