Buenos Aires, 11 de diciembre.- El fallecido fue identificado como Miguel Angel Martínez,
subteniente que se desempeñaba en la comisaría decimoquinta de La
Plata, tenía 52 años y 28 de servicio en la fuerza, según informó el
superintendente Mario Valente.


El asesinato de Martínez, el cuarto policía bonaerense muerto
por delincuentes en los últimos 22 días, causó indignación
nuevamente a las máximas autoridades del área de seguridad de la
Provincia.


Conmovido, el jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos
Paggi, se preguntó "cuántos policías más tendrán que dar su vida" para
que la sociedad se convenza de que se está trabajando
"denodadamente" contra la inseguridad.


El hecho se inició poco después de las 3, cuando tres
delincuentes ingresaron a una casa de la periferia de La Plata en la que
irrumpieron para asaltar.


Uno de los moradores de esa vivienda, un adolescente de nombre
Carlos, relató a la prensa que dos hombres irrumpieron armados y
los amenazaran para que entregaran su dinero, pero que él tuvo
tiempo de llamar por su celular a la remisería de la zona que se
encarga de llamar a la policía.


La patrulla llegó poco más de cinco minutos después de haber
recibido la advertencia de la remisería, se informó.


Carlos, hijo de un agricultor que trabaja en la zona de
quintas, dijo que no tenían efectivo por lo que los delincuentes se
pusieron furiosos y a él le golpearon la cabeza con la culata de un
arma y luego lo dejaron maniatado.


Mientras amenazaban con matar al padre de familia y a sus tres
hijos, los ladrones se llevaron dos celulares, un pequeño equipo
de videojuegos y algunos otros efectos, ninguno de valor.


En esos momentos los delincuentes advirtieron que llegaba la
policía por lo que escaparon, y cuando llegaron a la esquina de las
calles 40 y 217, se encontraron con un patrullero atascado en una
zanja y dispararon a quemarropa contra su conductor, el oficial
Martínez.


Valente, por su parte, indicó que "se trabaja sobre varias
líneas de investigación" para hallar a los asesinos de Martínez.


Valente indicó que, tras el llamado al 911, "se pusieron a
disposición todos los mecanismos habituales, se enviaron dos móviles,
y uno de ellos resultó agredido mientras que el otro, no".


Destacó que gracias a que llegó el patrullero, se pudo salvar
a la familia "que estaba siendo golpeada por estos salvajes que no
respetan nada".


Precisó que Martínez "no se bajó" del coche cuando fue
atacado, y que no tuvo "posibilidades de defensa".


El 18 de febrero fue asesinado en San Isidro el teniente Aldo
Garrido cuando intento frustrar un asalto. Dos días después
mataron a balazos al sargento Leonardo Melizza en el partido de San
Martín.


El 25 de febrero fue asesinado el subteniente Claudio
Santillán cuando participaba de un procedimiento antidrogas en una villa
de emergencia de San Francisco solano, partido de Quilmes.