Cuando todavía está fresco el caso de los dos policías presos acusados de sacarle 50 pesos a dos jóvenes, otra caso de presunto pedido de coima sacude a las filas de la fuerza. Un oficial fue detenido sospechado de exigirle dinero a una familia después que una comisión policial allanó su domicilio en Chimbas en busca de objetos robados.
El juez José Atenágoras Vega, titular del Cuarto Juzgado de Instrucción, ordenó la captura del oficial inspector Marcelo Uliarte el lunes a la noche. El efectivo es jefe de la "brigada calle" de la Seccional 26ta. y fue detenido en esa dependencia, revelaron fuentes judiciales y la policía. Le secuestraron su auto Fiat Siena blanco y el Volkswagen Gol rojo que sería de su mujer a raíz de que, en la denuncia, se mencionan esos vehículos como los que utilizó en algunas de las oportunidades que fue a ver a esa familia de Villa Obrera, Chimbas, indicaron. Para los allegados del policía, la denuncia es una venganza de esas personas contra el oficial por allanar su casa. Es más, sostuvieron que Uliarte es un hombre muy correcto.
El 15 de este mes, una comisión policial a cargo del oficial Uliarte allanó la casa y un pequeño negocio de Lidia Castro, en Villa Obrera, buscando objetos robados. No encontraron nada. Fuentes judiciales indicaron que, según la denuncia, ese mismo día Uliarte habló con la dueña de casa y le habría exigido 1.000 pesos para no volver a molestarlos.
La versión es que quedó en regresar el lunes. No fue ese día, pero después supuestamente apareció el martes en el Fiat Siena para insistir con el supuesto pago de dinero. El relato de Castro, de su hijo y su nieta, indican que el oficial habría vuelto el miércoles en el Volkswagen Gol rojo a pedirles dinero, pero bajó el monto a 500 pesos, indicaron las fuentes. Dicen que luego fue el jueves, supuestamente en una patrulla. Ahí ya solicitó 300 pesos y acordó volver el viernes.
La mujer hizo la denuncia en la fiscalía de turno. El viernes, el juez José Atenágoras Vega y su secretaria, la doctora Gladys Capdevila, junto a la cúpula policial prepararon una redada para sorprender al supuesto extorsionador, cosa que no sucedió porque el oficial nunca apareció.
La denuncia de Castro, la declaración de su hijo y su nieta complicaron al oficial, también la mención de sus autos. Además, ayer tarde hubo una rueda de reconocimiento y tanto Castro, como su hijo y su nieta, señalaron a Uliarte como el policía que supuestamente fue a su casa a exigirles dinero.
El oficial se abstuvo de declarar y continuaba detenido imputado de extorsión en grado de tentativa e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Jorge Olivera Legleu, su abogado defensor, sostuvo "todo se va a aclarar y va a ser más fácil cuando haga la ampliación de indagatoria". El letrado insistió también que esto sería una revancha de esa familia por el allanamiento a su casa, además comentó que no hay elementos firmes para acusar al policía.

