No es la suma que perdió lo que más le dolía a Rolando Monti y su familia, sino la mala racha que tienen con los robos. El año pasado, los ladrones entraron tres veces a su casa cuando aún estaba en construcción. En enero pasado, con ellos ya instalados en esa vivienda, les robaron de nuevo y para colmo se llevaron los 42.000 pesos que el jefe de familia ahorraba para un tratamiento por una afección pulmonar. Pero como si esto no fuera suficiente y como se trata de una maldición, ayer en la madrugada la delincuencia volvió a ensañarse con los Monti: esta vez no fue en su casa, fue en el buffet que tienen dentro del Club Banco Hispano de donde les sustrajeron 4.000 pesos en efectivo.

‘Para mi viejo es una amargura tremenda. Te da bronca porque nosotros trabajamos todos los días para que cada dos por tres tengamos este tipo de sorpresas. En mi casa se cansaron de robarnos y ahora nos sucede aquí’, dijo preocupado Claudio, quien administra junto a su padre, Rolando, el buffet cantina Monti & Monti en el conocido club de calle Paula Albarracín de Sarmiento, a una cuadra de la Seccional 4ta y entre las avenidas Ignacio de la Roza y Libertador, en Desamparados, Capital.

‘Es muy raro e inaudito que pase una cosa así en este lugar. Debe ser la primera vez que entran a robar al club’, contó el comerciante, refiriéndose a que el club es seguro. A la noche hay sereno y todo queda cerrado, dijeron. El hecho parece que pasó inadvertido, porque recién lo descubrieron ayer en la mañana. No fue nada espectacular, simplemente forzaron un ventanal e ingresaron a un sector detrás del mostrador hasta llegar a la caja registradora y de ahí sacaron 4.000 pesos. No se llevaron otra cosa, pese a que había máquinas, artefactos y mucha mercadería.

Las pérdidas no fueron tantas para los Monti, pero lo que los ponía mal es la mala suerte que los persigue. Don Rolando Monti (65) todavía no se recupera del último robo en su casa de Rivadavia, el 9 de enero pasado, que fue el peor porque se llevaron los 42.000 pesos que venía juntando para pagar un costoso tratamiento por una grave afección pulmonar que padece. Hasta la fecha, no puede empezar ese tratamiento. Anteriormente, cuando todavía estaba en construcción esa vivienda, les robaron herramientas y hasta materiales en tres ocasiones.