El año pasado, la escuela Francisca Ríos de Páez, en Carpintería, Pocito, fue blanco de 4 dañinos robos. El peor ocurrió en noviembre, cuando ladrones entraron a un depósito del Nivel Secundario y robaron 15 netbooks, 10 kg de leche, azúcar, 40 litros de pintura, 2 ventiladores, herramientas y 2 discos rígidos. Aquella vez, Gastón Toledo, el coordinador del secundario, le pidió al Ministerio de Educación que colocaran rejas en el edificio para evitar los robos. Pero hasta la fecha no tuvo respuesta y eso fue aprovechado nuevamente por delincuentes: ingresaron por una ventana a ese mismo sector y del interior sustrajeron 48 kg de leche, 80 budines, galletas, herramientas de mano, un teclado, un mouse y una CPU que utilizaban para desbloquear las netbooks del Plan Conectar Igualdad de los alumnos, precisó Toledo.
El robo trascendió ayer, pero fue descubierto el último lunes cuando los porteros llegaron a abrir ese establecimiento de callejón Cantoni, al Este de Ruta 40. Como la vez anterior, malvivientes aprovecharon que la escuela no tiene casero e ingresaron por el techo hasta el depósito donde guardan la merienda y las cosas que utilizan unos 80 chicos que concurren de lunes a sábado. Luego, abrieron una ventana sin rejas y se descolgaron.
De ahí, robaron 4 cajas que contenían 12 paquetes de leche de 1 kg, otras 4 paquetes con 20 budines cada uno, las galletas y la computadora ‘madre’ para habilitar las netbooks de los alumnos. Además, sustrajeron las herramientas pertenecientes al Centro de Actividades Juveniles (CAJ), que usaban los adolescentes para desarrollar los talleres de medioambiente, arte, ciencias y comunicación, comentó el directivo.
Finalmente, los ladrones colocaron una mesa arriba de las cajas de leche que quedaban y escaparon por la ventana por donde entraron. ‘Sigo sosteniendo que lo mejor para evitar robos sería que construyan una casa y pongan un casero. Igual, voy a seguir insistiendo para que pongan rejas’, dijo Toledo.

