Néstor Rubén Carreño (42 años, profesor de educación física), el yerno de la intendenta de Rivadavia, Ana María López de Herrera, se encontraba anoche internado en grave estado aunque al cierre de esta edición presentó una “leve mejoría”, luego de que el viernes último dos delincuentes lo balearan en el cuello para robarle un maletín con una notebook y un celular en su casa del Bº Profesional, Rivadavia. Fuentes policiales revelaron a este diario (que anticipó en exclusiva el caso) que el ataque se perpetró con una pistola 9 mm, porque en el lugar encontraron una vaina de ese calibre y también una pistola de aire comprimido en una acequia.
Graciela López, secretaria general de UDAP y tía política del herido, contó que Carreño estaba en estado crítico y bajo un coma farmacológico. “La bala entró por encima de la clavícula derecha, le dañó la vena yugular y la arteria carótida, y salió por la espalda. Su estado es crítico y los médicos nos dijeron que debemos esperar 72 horas, que son las más delicadas”, dijo. El viernes a las 20.30, Carreño llegaba a su vivienda con una hija de 14 años y allí se topó con dos ladrones con cascos que amenazaban a María Fernanda Herrera (38), su esposa, y sus otras hijas, de 15, 9 y 1 año. En la Policía informaron que la víctima intentó enfrentar a los delincuentes y allí le dispararon, para luego huir con el botín hasta la calle Zonda donde los esperaba un tercer ladrón en dos motos.

