Mientras Camila sigue en Terapia Intensiva del CIMYN, hay acusaciones cruzadas sobre quién es el responsable de esas supuestas golpizas que la dejaron a la niña al borde de la muerte. Mucho se dice del padrastro, detenido por la denuncia de la madre de la nena sobre supuestos maltratos contra ambas; la mujer incluso dijo que tras la internación de su hija ella fue amenazada con un arma. Ahora la que habló fue la familia de este hombre, que acusa a la mamá de Camila de ser la que golpeaba a la menor.
Para el juez Alberto Benito Ortíz no está claro qué pasó el 25 de octubre pasado, ocasión en que Alejandra Ríos y su concubino Pedro Gustavo Oris llevaron a Camila en grave estado al CIMYN. Ambos aseguraron que la niña cayó de un caballo en la finca de Santa Lucía donde vivían, pero los médicos descubrieron que las heridas eran producto de golpes propinados por alguien. Fue así que hicieron la denuncia.
El primer sospechoso fue Oris (34), un albañil que hace casi 2 años era pareja de Ríos, docente y vicedirectora del Colegio Saint Paul. Y es que tenía 2 pedidos de captura, del 2011 y 2012, por hechos de violencia contra su anterior mujer, además de otros antecedentes, indicaron en la Seccional 1ra. Fue Alejandra Ríos quien después se quebró y reconoció que mintió con la versión del accidente. Es más, acusó a Oris de amenazarla de muerte, contó que ella y Camila sufrían constantes maltratos y vivían asustadas porque las había aislado de todos. Lo que no aclaró es qué pasó ese viernes, la mujer dijo que estuvo en la casa pero no vio si Oris la golpeó ese día, según la Policía.
Emma Oris, la hermana del acusado, dijo que ‘Alejandra acusa a Pedro para salvarse y no perder el cargo de vicedirectora. Ella inventó lo de la caída del caballo. Ese día, ella estuvo todo el tiempo con Camila y después llegó mi hermano del trabajo. Él no le hizo nada; es más, trató de reanimarla’. La mujer relató que la nena llamaba ‘Papá Perito’ a Oris, incluso mostró fotos y cartas que supuestamente le escribía. ‘Alejandra no está bien psicológicamente. Siempre tenía en penitencia a la niña y le pegaba por cualquier cosa, hasta por traer un 7 de nota. De castigo la sentaba en el Sol, le hacía lavar la ropa a mano o no le daba el desayuno. La tenía asustada a la nena’.

