Los 2 presuntos vendedores de drogas apresados el 28 de abril pasado junto a 5 policías de la provincia sospechados de darles protección y liberar zonas a cambio de plata, comenzaron ayer a defenderse. Fuentes judiciales indicaron que el juez federal Leopoldo Rago Gallo imputó a Paula González y a David ‘Thiago’ Castillo los presuntos delitos de asociación ilícita y comercio de estupefacientes.

González, quien hace poco fue sobreseída en una causa por narcotráfico y lavado de dinero en la que está involucrado su marido, Elio Barrozo (uno de los jefes de la barra de San Martín), se habría reconocido en las escuchas y pidió a través de su abogado Gustavo de la Fuente declarar hoy, señalaron. En tanto, César Jofré, defensor de Castillo, informó que su cliente se abstuvo, pero aclaró que declarará más adelante.

A su vez Ricardo Moine, defensor del comisario general Héctor Páez (miembro de la Plana Mayor y máximo jefe de Investigaciones), dijo que solicitará la prisión domiciliaria por ‘un grave problema de hipertensión’.

Además de González, Castillo y Páez, están presos quien era segundo jefe de Drogas Ilegales, el subcomisario Rolando Narváez y 2 de sus dirigidos: el oficial Eduardo Pérez y el cabo Lucas González. También el suboficial José Herrera, de la Seccional 4ta. En las próximas horas, indagarán a los policías.