Estela Marys Rojas refriega sus manos, nerviosa, con el rostro marcado por el surco de las lágrimas. Durante la noche se había levantado varias veces para ver si su hijo Jesús Riveros (17, uno de 11 hermanos), en realidad un nieto que crió desde pequeño, había vuelto a dormir, pero nunca llegó. Sin embargo, lo que más le asusta a la mujer es lo que vendrá: ‘todavía no lo puedo creer… de aquí a que pasen unos días, entre a su pieza y no esté, no sé cómo la voy a pasar’, dice, antes de estallar otra vez en llanto.
Una escena similar se repitió en otros hogares de la Villa Dolores, en Caucete, que ayer amaneció teñida de luto por un trágico accidente. Jesús o ‘Palomito’ como le decían sus amigos, fue uno de los cuatro amigos que se habían juntado a comer un asado en una casa del barrio Bermejo, y terminaron de la peor manera en un peligroso cruce caucetero: el de Ruta Nacional 20 y Juan José Bustos.
Los otros amigos eran el dueño del auto VW Senda en el que chocaron, Washington ‘Tito’ Espeche (22, padre de un varón de 3 años) y los primos Jorge Manuel Ochoa (19) y Enrique José ‘Quique’ Ochoa (25).
Todos se habían reunido en la casa de la pareja de Espeche, un joven que tramitaba una pensión por una discapacidad en su mano izquierda y uno de sus pies: tenía cortos los tendones de nacimiento, dijeron.
En el entorno del joven aseguraron ayer que su mujer no quiso que fuera en su vehículo a dejar a sus amigos y le sugirió un remís. También dijeron que el vehículo no arrancó, que debieron empujarlo para ponerlo en marcha y que, al parecer, no era ‘Tito’ quien lo guiaba finalmente cuando transitaban hacia el Norte por Juan José Bustos y quisieron cruzar la Ruta 20 rumbo a la Villa Dolores.
De ahí no pasaron. A las 4.20 de ayer, el Senda con los cuatro amigos recibió un violento impacto de otro vehículo en el costado derecho. Y tres de los jóvenes salieron despedidos, sin ninguna chance.
El auto, fuera de control, avanzó unos 40 metros hasta incrustarse en una malla metálica de una propiedad, con uno de ellos en su interior, también fallecido.
El otro vehículo era el VW Gol Trend de Mauricio Olmedo (38), quien viajaba con su compañero de trabajo en una tienda, Jorge Luis Tejada (51). Ambos volvían a sus casas en Chimbas, luego de un trámite frustrado en La Rioja: recuperar la combi con mercadería de su patrón, que había sido retenida en esa provincia por Gendarmería a causa de una infracción, informó la Policía y voceros familiares.
Tras el violento impacto, el Gol avanzó unos 30 metros y quedó sobre la ruta, también con un saldo lamentable: Tejada no sobrevivió. Según su familia, era padre de 6 hijos y abuelo de dos nietos que le dejó una hija al morir de cáncer.
Olmedo fue el único sobreviviente de ese accidente (igual quedó grave), el más trágico en lo que va del año en la provincia. De todos modos la misma ruta, 8 horas después, sería escenario de un vuelco que cobraría la vida de otra mujer que venía con su marido y otra pareja en plan de vacaciones (ver página 21).

