El primer dato: el informe forense habría revelado que el hombre que apareció dentro de un canal de Albardón, murió ahogado. El segundo dato: es que lo identificaron. La víctima era un muchacho de Chimbas que tenía tendencias suicidas, según la policía. Todo esto lleva a pensar a los investigadores que no se trataría de un crimen y que el hombre hallado el sábado último pudo haberse quitado la vida.

En menos de 24 horas, los policías de Homicidios y la Seccional 28va. armaron parte del rompecabezas sobre el misterioso caso del cadáver que fue hallado el sábado en la tarde en un canal de regadío dentro de la finca Sánchez, en la localidad albardonera de Las Tierritas. La víctima presentaba golpes en el rostro, por eso la primera hipótesis fue la de un crimen. Además, tenía el torso desnudo, llevaba un pantalón jeans y debajo una bombacha, en vez de calzoncillo, afirmaron en la policía. También calzaba una zapatilla de lona. Esa ropa interior despertó curiosidad.

Los investigadores creyeron que podía ser Daniel Drobek (27), un enfermo mental desaparecido el 30 de junio pasado del neuropsiquiátrico de Zonda. Sin embargo, los familiares de Drobek no reconocieron el cadáver. Después, dieron con la familia de otro muchacho, identificado como Héctor Javier Gómez (26), quien estaba perdido desde el viernes último. Ahí sí tuvieron suerte. Su padrastro y su padre lograron reconocerlo, era él. Según se supo, Héctor Gómez salió de su casa en Villa Observatorio el viernes a la noche. Sus familiares contaron a la policía que aparentemente andaba depresivo y, cuando se fue, insinuó que quería matarse. Ya en otras ocasiones había hablado de suicidarse, dijeron.

Por otro lado, fuentes del caso indicaron que un primer informe forense reveló que el muchacho murió ahogado y que las heridas que presentaba eran golpes y raspones (no tenía otras lesiones) aparentemente producto del arrastre dentro del canal. Al parecer, también había ingerido alcohol. Todo eso descartaría el crimen y hace sospechar a la policía que la víctima pudo haberse arrojado solo, o caerse, al canal que pasa por Villa Observatorio y que el agua lo llevó a través de sus derivadores hasta ese regadío de Albardón.