El hombre que apareció muerto el domingo en un canal de 9 de Julio murió ahogado. Lo confirmó la autopsia, de modo que se descarta el asesinato. Las lesiones que tenía la víctima eran producto del arrastre en el agua, aclararon, aunque continúa el misterio sobre su identidad y cómo fue que llegó ahí. Es decir, si cayó accidentalmente o fue un suicidio.
El hallazgo del cadáver el domingo último generó intrigas, dado que la víctima tenía sangre en la parte posterior de la cabeza y eso hacía sospechar a los investigadores que podrían haberlo atacado a golpes y arrojado al agua. Sin embargo, el informe forense reveló que el hombre no presentaba heridas importantes y que falleció de asfixia por sumersión, o sea, ahogado, indicaron fuentes policiales y judiciales. Las lesiones que tenía, como ese corte en el costado izquierdo de la frente o los raspones en los hombros y codos, eran producto de los golpes por el arrastre dentro del cauce, explicaron. De hecho, el cadáver apareció atascado en la compuerta de un canal situado en las calles 11 y Costa Canal en La Majadita, 9 de Julio.
Falta aclarar en qué circunstancia murió. A los investigadores les quedan dos hipótesis: que la víctima haya caído accidentalmente o se haya quitada la vida. Según los trascendidos, el informe forense indicó que falleció a las 8 del mismo domingo. Ahora bien, resulta al menos curioso que alguien anduviera caminando al costado del canal a esa hora. Además, el cuerpo no despedía olor a alcohol como para suponer que era un trasnochado. Eso le quitaría fuerza a la teoría de una caída accidental.
La gran pregunta es quién es este hombre de entre 45 y 50 años, de cuerpo delgado, de tez morena, cabello entrecano no tan corto y de una estatura aproximada de 1,70 metros. No era un vagabundo y tampoco da la impresión de que andaba trabajando, especuló un investigador. Tenía un jean azul, una camisa rayada blanca con vivos bordó, un cinto marrón y una zapatillas grises marca Fila. La Policía confirmó que hasta anoche nadie se presentó a reclamar por ese cadáver, tampoco registraban denuncias por desaparecidos con esas características y que fue imposible identificarlo a través de las huellas dactilares porque la víctima no tenía ficha en Antecedentes. Eso lleva a pensar que era de otro lugar y quizás era un trabajador golondrina.

