’Fue un operativo exitoso, porque sin efectuar ningún disparo se recuperó la mayoría de los efectos robados a tres familias que sufrieron también ataques incendiarios, y detuvimos a 12 personas, dos por contravenciones y 10 que son los principales implicados en esos hechos delictivos’, dijo ayer el jefe de la Seccional 6ta de Rawson, el comisario inspector Carlos Alfredo Castillo. Así, aludió al megaoperativo con unos 120 policías de la Dirección de Operaciones (D-3) y las principales comisarías de la zona sur de la Policía, que ordenó el juez de Instrucción Guillermo Adárvez en el barrio Teresa de Calcuta, Pocito, donde el domingo último una pelea entre vecinos terminó con un joven muerto por el disparo con balas de goma de un policía. Y una seguidilla de represalias entre los rivales, que incluyó un hombre con dos tiros en su glúteo derecho, el incendio y el saqueo de su casa, como también la de otros dos familiares, Silvia Rodríguez y Paola Brandán, esta última implicada en la pelea inicial que originó el caos.

Uno de los afectados fue el expresidente de la unión vecinal, Sergio Bravo, obrero de la construcción y padre de 5 hijos que recibió dos disparos, se quedó sin trabajo y sin casa, injustamente: ‘Me robaron, me quemaron la casa, me dieron 2 tiros y estamos fugitivos sólo por ser pariente de Brandán. Es algo muy injusto, nunca tuve problemas con nadie, me están ensuciando gratis’, dijo Bravo, dolido. Según la Policía, el hombre no tuvo nada que ver en el problema.