La investigación para determinar quienes son los principales responsables de la muerte de Rodrigo Sánchez (24) en la construcción de la cloaca en General Acha y Progreso, en Rawson, promete complicar seriamente a los dos únicos detenidos que hay hasta ahora por ese homicidio culposo ocurrido la tarde del miércoles 17 de febrero pasado. Según fuentes de la investigación, una pericia reveló que Rubén Molina, dueño de la firma Fénix, subcontratada para hacer el trabajo, envió mensajes de texto en los que mencionaba: ‘metete, no seas maricón’. Esos mensajes complican también a Guillermo Videla, porque era el encargado de la cuadrilla y se metió con los obreros unos 75 metros dentro de la tubería para hacer el termosellado de las juntas de los caños.

Aquella tarde, uno de los sobrevivientes, Juan Cortínez, le había dicho al encargado que era peligroso meterse así nomás a la cañería, más aún por los gases que despediría el grupo electrógeno que metieron adentro. Y así fue, tres terminaron intoxicados pero a salvo. Rodrigo no pudo resistir y, a pesar de ser asistido, murió en el Hospital Guillermo Rawson.