’He llorado tanto por esos canarios. Hace 25 años que soy criador y he perdido todos mis animales. Ahora no voy a poder competir ni a nivel provincial’. Aún dolido, así se refería ayer Andrés Gambina, un canaricultor de 85 años, al incendio que terminó con la vida de los 150 canarios Roller que tenía en su criadero situado en pleno microcentro capitalino. Según el hombre y la Policía, una falla eléctrica originó el siniestro que mató a esos pájaros valuados en 45.000 pesos y que además destruyó una radio y dos teléfonos fijos.

El incendio se produjo después de las 11.30 en el criadero que Gambina tiene en el fondo de su inmobiliaria situada en avenida Ignacio de la Roza 135 Oeste, Capital. Y causó un gran revuelo y caos vehicular por varias horas hasta que la Policía controló la situación.

Tras el aviso al 911, una dotación del Cuartel Central debió actuar para controlar las llamas que afectaron la habitación donde estaban los pájaros, los cuales murieron asfixiados por el intenso humo, indicaron las fuentes.

El propio jefe de Bomberos, comisario Marcelo Heredia, indicó después en el lugar que una falla eléctrica en la precaria instalación eléctrica del depósito habría causado el fuego.

‘Ahora no puedo presentarme a ninguna competencia porque el reglamento indica que deben ser criados por mí, deben tener mi anillo de criador. No puedo salir a comprar y presentarme con otros animales’, comentó Gambina.