Él sostuvo que no tiene enemigos ni problemas con nadie, pero evidentemente alguien quiso darle un escarmiento o desquitarse por algún motivo. Otra explicación no hay, pues este médico pediatra dejó estacionado su auto el jueves por la noche cerca de su trabajo, en el centro capitalino, y en la madrugada de ayer alguien le roció combustible y le prendió fuego. La misma Policía confirmó que el siniestro fue intencional y ahora buscan pistas a partir de las grabaciones de las cámaras de seguridad.

El misterioso ataque incendiario tuvo como damnificado al pediatra Cristian García, quien en la madrugada de ayer estaba cumpliendo su guardia en el Sanatorio Argentino cuando desconocidos incendiaron su Peugeot 207 sobre calle San Luis, casi Santiago del Estero, en Capital.

Esto pasó alrededor de la 1.30 de ayer. Los vecinos explicaron a la Policía que no vieron nada, se despertaron por el ruido de una explosión y, cuando salieron, el vehículo estaba en llamas. Minutos más tarde llegó una dotación de Bomberos, pero los daños ya eran importantes. El fuego destruyó el frente del Peugeot, incluyendo el motor, el parabrisas y el tablero. Fuentes policiales afirmaron que las primeras pericias de Bomberos indican que iniciaron el fuego en la parte exterior del costado derecho del motor y arrojaron un combustible. Como no hay testigos, pidieron las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona.

En la Policía dijeron que lo único que se sabe de García es que se separó hace unos meses, pero supuestamente no tiene conflictos con nadie. Aún así, el médico dijo a los medios que tuvo otros extraños episodios. Sostuvo que el 18 de julio pasado entraron a la casa donde vivía y revolvieron todo. También contó que días antes de ese hecho rayaron el vehículo a un amigo en la puerta de su vivienda.