Mendoza, 9 de febrero.- Se cumple hoy el segundo de los dos días de duelo decretados por el Gobierno, en memoria de las víctimas fatales que dejó la tragedia vial ocurrida este viernes en San Martín, cuando un camión brasileño que circulaba de contramano por ruta 7, chocó de frente y a casi 100 kilómetros por hora con un colectivo de larga distancia de la empresa Mercobus, que viajaba desde Córdoba a la terminal de Mendoza.
Oficialmente las víctimas fatales que dejó el choque frontal son 17, incluidos los choferes de ambos vehículos, pero ni siquiera esta cifra está totalmente confirmada, ya que por el estado en el que fueron rescatados los cuerpos del interior del colectivo (se estuvo en esa triste tarea hasta la una de la madrugada de ayer), el número podría elevarse a 19 personas.
El ministro de Salud, Matías Roby, explicaba ayer la situación de esta manera: "La certeza hasta hoy sobre las víctimas fatales es que se retiraron 14 cuerpos calcinados en el lugar del accidente, otras dos personas fallecieron en el hospital Perrupato y una más, mientras era trasladada en helicóptero al Central. Pero según me comenta Policía Científica, habrían rescatado también en el lugar dos torsos, con lo que la cifra de fallecidos podría elevarse a 19 personas". El reconocimiento de toda esta gente será lento y se hará a través de estudios de ADN.
De los 14 heridos iniciales rescatados del accidente quedaban internados ayer nueve pacientes, siete de ellos en el Perrupato, uno más en el Central y una mujer con un embarazo de 28 semanas en el Lagomaggiore. Según información aportada por el ministro Roby, solo uno de estos pacientes corre peligro de muerte y se trata de Stefan Herz, un ciudadano alemán que vive en Córdoba y que se encuentra en la terapia intensiva del Central. Un trascendido indica que viajaba acompañado de tres mujeres del mismo origen, aunque en la lista dada a conocer oficialmente figuran dos con el mismo apellido: Mónica y Carmen.
La investigación del caso está en manos de Martín Scattareggi, a cargo de la 1ª Fiscalía de San Martín; una de las incógnitas que deberá intentar esclarecer el funcionario es por qué la Policía no detuvo la marcha del camión en las horas previas, si en la siesta del viernes, unas dos horas y media antes del choque fatal, hubo tres llamados al 911 alertando sobre las peligrosas maniobras que este camionero realizaba.
"Entre las 14.47 y las 15.02 entraron tres llamados al 911 alertando sobre maniobras peligrosas de este camionero en zonas del Acceso Sur, entre Sarmiento y Rodríguez Peña y también en las inmediaciones del hospital Italiano", explicó el jefe de la Policía, Juan Carlos Caleri, y siguió: "Hay que investigar por qué ningún móvil llegó al lugar. Toda esta información será remitida al fiscal que investiga el caso".
Al respecto, el Ministerio de Seguridad pasó a pasiva a un oficial inspector de la Policía Vial Norte y a tres oficiales del 911, mientras que un subcomisario y un oficial de esa dependencia, junto con otros tres oficiales de la comisaría 25, fueron pasados a disponibilidad.
El fiscal también debe intentar resolver si el conductor del camión, un brasileño llamado Genesio Mariano, estaba ebrio al momento de conducir, tal como lo asegura un testigo que buscó sin éxito denunciar en la comisaría 25 un altercado que habría tenido con este camionero en cercanías del hospital Italiano (ver aparte). "Vamos a citarlo y que cuente qué es lo que vivió", comentó Scattareggi.
El fiscal tiene además un periodo "gris", de algo más de dos horas, entre las llamadas al 911 y el momento del accidente, en el que no se sabe dónde estuvo el camión. Para intentar rellenar ese espacio, Scattareggi solicitará a la empresa ACM, propietaria del camión, saber si la unidad disponía de algún sistema de GPS o seguimiento satelital, que permita determinar todo su recorrido.
Durante la noche del viernes declararon en Fiscalía otros dos camioneros, también brasileños y compañeros de trabajo del conductor fallecido. Estas personas contaron que cargaron ajo en Ugarteche, aunque no al mismo tiempo y que debían hacer aduana en Palmira, pero que no saben dónde ni por qué su compañero se desvió y no la hizo. Los choferes explicaron que no conocían que el chofer de la tragedia tuviese algún problema psicológico o emocional. "Son solo compañeros de trabajo, ni siquiera se definieron como amigos", resumieron en la Fiscalía.
"No está claro dónde el camión comenzó a andar de contramano. Lo que tengo es que a las 17.35 otro camionero lo ve por ruta 7, entre Rodeo del Medio y Beltrán (Maipú) viajando por la mano correcta, es decir rumbo al este, pero por la banquina de la ruta y a alta velocidad", explicó Scattareggi: "El primer indicio de que ya va en contramano es un llamado al 911 a las 17.37 (es decir dos minutos después), pero no está claro por qué cambió de mano ni a qué altura; recién en carril Chimbas, es decir poco más de un kilómetro antes del accidente, podemos decir que ya viajaba en contramano; seis minutos después, a las 17.43, ya había colisionado con el colectivo".

