El policía que el domingo pasado mató a tiros a un niño de 8 años, sobrino de su expareja, y a su exsuegra en Guaymallén, Mendoza, quedó imputado por homicidio agravado por femicidio, pues un juez consideró que asesinó para hacer sufrir a su ex. El sospechoso es José Ontiveros.