Dos delincuentes armados con cuchillos hirieron al único uniformado de guardia en el destacamento policial de Santa María de Oro, el pueblo más importante del departamento Rivadavia, Mendoza, y luego huyeron con armas de fuego, un bolso y un chaleco antibalas, informó ayer el diario Los Andes. Uno de los ladrones llegó con la excusa de poner una denuncia.