Buenos Aires, 27 de marzo.- La mujer estaba acusada del delito de homicidio calificado por
el vínculo, pero el juez de Garantías de Mercedes Eugenio
Lisciotto la sobreseyó al establecer que quiso defender a su nuera y a
ella misma por el constante estado de violencia familiar a la que el
marido la sometía, y del que en alguna oportunidad también fue
víctima su hijo.

El hecho ocurrió el 16 de octubre del año pasado por la tarde
en el barrio La Pampita de la ciudad de Mercedes cuando el hombre,
alcoholizado, golpeó a su mujer, la estranguló, le mordió uno de
los brazos y le dijo que iba a ir a agredir a la nuera de su
esposa, que vive en la casa de al lado.

En ese momento, la mujer fue tras su marido y con un palo que
el había utilizado para amenazarla lo golpeó dos veces en la
cabeza, lo que le ocasionó la muerte en forma inmediata.
La mujer sostuvo que nunca quiso matar a su marido y que con
la agresión buscó "defenderse por los golpes que había recibido y
evitar" que su nuera fuera golpeada, lo que fue acreditado por el
juez.

El magistrado entendió que la actitud de la mujer "se presentó
como la única posible de realizar de acuerdo a las
características del hecho".

"Téngase en cuenta, en sustento de tal aserto, que la víctima
acostumbraba a agredir a su esposa e hijo, fundamentalmente cuando
se embriagaba, sin límites", agregó el juez en el fallo al que
accedió DyN.

Ante la Justicia la mujer declaró que "desde siempre su esposo
le pegaba" y que soportaba las agresiones para evitar que
golpeara a sus hijos. Uno de ellos relató que su padre golpeaba a su
madre con "palo, cuchillo, ollas, con lo que tenía a mano".

"Esto sucedía sobre todo cuando se encontraba borracho",
declaró el chico.

Inclusive, relató que en una oportunidad quiso defender a su
madre de las agresiones y su papá le dio una puntada en el hombre
derecho con una cuchilla.

En ese marco, el examen físico que se le práctico a la mujer
constató "cicatrices de antigua data, que acreditarían la
preexistencia histórica de otros maltratos físicos".

Las agresiones también confirmadas por la nuera de la mujer,
allegados a la familia y vecinos que dijeron haberla visto en
reiteradas oportunidades con signos de violencia en su cuerpo.