Amigos, aunque no tanto. Porque si bien estaban compartiendo unos vinos otra noche más con los chicos del barrio, el clima parecía estar tenso entre ambos desde temprano. Los testigos aseguraron que hacía rato que el mayor de los jóvenes se burlaba del otro, 11 años menor que él, ‘basureándolo’ por el hermano que tiene preso. Llegó un momento en que el adolescente no aguantó más, buscó una excusa para ir hasta su casa y regresó con un cuchillo carnicero escondido en la manga de su campera, relataron. No dijo nada y se sentó frente a la fogata. Y cuando volvió la provocación, supuestamente no le tembló la mano: dos puntazos fueron en el pecho, otro en el abdomen y un cuarto en un glúteo del otro joven.
Así liquidó el pleito ese adolescente de 17 años, que en un ataque de furia ayer a las 3.15 de la madrugada acuchilló a su amigo y vecino Diego Ernesto Espejo Balmaceda, de 28 años, en una de las márgenes de la ruta 150 y a metros del Bº La Costanera, en el sector Oeste de la ciudad de Jáchal, según datos policiales. Este último murió minutos más tarde camino al Hospital San Roque. Casi paralelamente, en ese mismo nosocomio, los policías de la Seccional 21ra al mando del comisario Carlos Torres apresaron al agresor que fue a atenderse por un cuchillazo en su pierna, que sería una autoagresión. Ambos eran vecinos del Bº Costanera y tenían antecedentes por delitos contra la propiedad, aseguró la Policía. Espejo hacía changas y era papá de dos nenas.
Otros dos muchachos y una chica presenciaron el ataque. Todos habían estado tomando desde la tarde bajo un algarrobo. Estos testigos relataron a la Policía que Espejo se burlaba del adolescente y que eso enfureció a éste último. El menor luego fue a su casa, volvió y se sentó al lado del otro. Dicen que nadie le vio el cuchillo, sólo notaron que agarraba algo bajo la manga. Cuando volvieron a cruzarse verbalmente, el mayor lo desafió: ‘¿qué me vas a hacer, me vas a matar?, ¿a ver si te la aguantás?’. Y ahí el jovencito lo atacó a cuchillazos.

