Motivos reales no dio, su única justificación fue ‘sólo se me pasó por la cabeza hacerlo’. Con esta frase, Angel Alberto Narváez Bustos (29) intentó explicar el porqué asfixió y quemó a Emilia Jacinta Quinteros (86) en esa finca de El Rincón en Caucete, según fuentes del caso. En su confesión, aseguró que atacó a la anciana en su cama cuando escuchaba radio y que actuó solo, descartando así cualquier participación de su mujer Micaela Sepúlveda y de Heriberto Ramón Quinteros, el hermano de la víctima. El acusado también reconoció que estuvo 2 años preso por un homicidio en Mendoza, tal como adelantó ayer DIARIO DE CUYO, pero dijo que fue absuelto por falta de pruebas. La realidad es que estaba prófugo en esa provincia y era buscado desde febrero último para ser juzgado por el asesinato a cuchillazos de un remisero de 71 años en 2012.
La declaración autoincriminatoria de Narváez Bustos del domingo por la noche ante el juez Maximiliano Blejman, y su secretario el doctor Martín Heredia, alejó las sospechas sobre Heriberto Quinteros (84), quien fue indagado ayer tarde y continuará detenido, pero con prisión domiciliaria debido a su edad. En su declaración, el anciano relató que el sábado a la noche fue a ver un partido de fútbol, que regresó a las 23 a su casa y al irse a dormir escuchó que su hermana Emilia oía la radio. Agregó que en la madrugada oyó a los perros ladrar, que a la mañana siguiente ya no vio a la anciana y que Narváez y su mujer lo ayudaron a buscarla. La pareja vivía en una casa lindera que los ancianos le prestaban desde enero.
La confesión
Fuentes judiciales señalaron que el médico forense Alejandro Yesurón concluyó que la anciana murió por asfixia por estrangulamiento (o sea, antes de ser quemada) entre las 5 y las 6 del domingo. Esto coincide con la confesión de Narváez Bustos, quien declaró que el sábado a la noche salió de la finca de los Quinteros, se fue a tomar unas cervezas con un amigo y luego estuvo en un cumpleaños de 15, donde bebió hasta las 5 del domingo. Dijo que a esa hora volvió a la finca y ‘no sabe qué pasó’, pero se metió a la pieza de Emilia que a esa hora escuchaba radio en su cama y que la asfixió tapándole la cara con una almohada por el lapso de 20 minutos, según trascendió.
Esto último no encaja con lo que arrojó la autopsia: a la víctima, supuestamente, le taparon la cara con la almohada mientras le aprisionaban el cuello, además tenía fracturas y lesiones que sufrió en vida (también presentaba lesiones post mortem), eso es señal que forcejearon con ella o la golpearon, contó una fuente.
El acusado relató además que puso a la víctima sobre una colcha, la arrastró hasta esos matorrales lejos de la casa y le prendió fuego. Luego se fue a dormir. Acerca de los motivos dijo que no tenía problemas con la anciana y ahí nomás largó: ‘sólo se me pasó por la cabeza hacerlo’, aunque aclaró que estaba arrepentido y que nada tenían que ver su mujer y Heriberto Quinteros, revelaron fuentes del caso.
La otra causa
Sí mintió al decir que había sido absuelto por el crimen de Mendoza. Los policías de Homicidios y el juez Blejman confirmaron que Narváez Bustos estaba prófugo desde febrero pasado. Él esta acusado de asesinar de 4 cuchillazos al remisero Heraldo Guzmán Villegas (71) el 2 de septiembre de 2012, en el departamento mendocino de Lavalle, todo porque se disputaban el amor de una prostituta. Por esa causa estuvo 2 años preso. En diciembre último comenzaron a juzgarlo, pero suspendieron el debate por unas pericias. Fue ahí que su defensa pidió su excarcelación al llevar dos años preso sin sentencia y le dieron la libertad. Después fugó de Mendoza y desde enero estaba en Caucete con su familia.

