Unos 50 allegados a Héctor Aguilera (18), el joven que murió el 13 de enero pasado tras ser atropellado y abandonado 10 días antes en Pocito, marcharon ayer hasta la Seccional 7ma de Pocito. Según Javier, su padre, ‘creemos que fue golpeado, no arrollado. Queremos que investiguen a fondo’.