‘Escuché sobre los accidentes de motos, pero juro que ni se me pasó que podían ser ellos’, decía Carlos Agüero. Es que su hermano Diego y su sobrino Alexis no aparecían desde el domingo y, si bien ayer en la mañana comenzaron a preocuparse, nadie de la familia pensó en lo peor. El indicio de que algo malo había pasado surgió en la tarde cuando con un policía se presentó en la casa de los Agüero en V° San Ricardo, Rawson, y les pidió que fueran a la Seccional 13ra o la Morgue Judicial. Sin saberlo, pero presintiendo, don Nicolás Agüero fue a la morgue y para su desgracia confirmó que uno de los muertos en el choque de dos motos del domingo a la noche en Rivadavia, era su hijo Diego Nicolás (25). Como si no fuese suficiente, ahí también se enteró que había otro fallecido y que era su nieto Alexis Maximiliano Cortéz (17), el hijo de la hermana de Diego.

De esa forma, ayer a las 21 quedó develado el misterio sobre las identidades de los dos muertos del choque frontal del domingo a la noche entre una moto Maverick 110cc y otra Mondial 125 en calle Pellegrini, cerca del Camping de UDAP, La Bebida. Los policías de la Seccional 13ra sostuvieron que no tenían documentación y por eso demoraban en identificarlos. Sin embargo, Diego Agüero llevaba el DNI y ahí figuraba su domicilio, por eso la familia se quejó que la Policía recién les avisara ayer a las 18. Se sabe que la Maverick era de Alexis Maximiliano Cortéz (17), de la Villa Fleury en Rawson, y que lo acompañaba su tío Diego. A ambos no los veían desde el domingo a la tarde, de modo que desconocen de dónde venían cuando chocaron con la moto de Francisco Ríos (26), quien anoche seguía grave en una clínica privada.