A raíz de varios ataques vandálicos y diversos robos ocurridos en los últimos tres meses en comercios del microcentro capitalino, los comerciantes reclamaron en la policía, a través del presidente del Centro Comercial de San Juan, Hermes Rodríguez, mayor presencia de uniformados en esa área. Sobre todo, en el horario de la siesta, "en los últimos tres meses hemos tenido más de 10 reclamos de asociados por roturas de vidrieras y robos en comercios minoristas", dijo ayer Rodríguez.
Rodríguez aseguró que mantuvo una reunión informal la mañana del lunes con el jefe de policía, comisario general (R) Miguel González, para exponer por primera vez en su gestión, la inquietud y preocupación de muchos comerciantes por diversos delitos.
El dirigente dijo que los vendedores quieren que en la siesta hayan más efectivos en el sector comprendido entre las cuatro avenidas (Alem, Libertador, Córdoba y Rioja). Y agregó que González le prometió mejorar la vigilancia en todo el microcentro, principalmente en esos horarios.
"Es muy raro, este tipo de hechos se registran en la noche pero sabemos que acá no porque hay buena presencia policial en el centro. Se ve que ha habido una disminución de esa presencia a la hora de la siesta y es en ese horario donde estamos teniendo mayor cantidad de problemas", dijo ayer Hermes Rodríguez.
El presidente agregó que ha habido un aumento en los ataques vandálicos a los comercios y una disminución en los robos pero dijo que no hay una estadística concreta de estos ataques en el Centro Comercial, porque muchas casas están aseguradas contra este tipo de delitos y no hacen la denuncia en la policía, dijo.
Sin embargo, Rodríguez instó a la comunidad comercial de San Juan a denunciar esta clase de delitos en la policía para tener un registro sobre estos ataques. "Si vemos que no hay presencia policial en los horarios que le pedimos al jefe de policía, tendremos que optar por una vigilancia privada", comentó el presidente del Centro Comercial.
Aunque destacó que no sería lo más conveniente para la mayoría de los comerciantes por los grandes costos que deberían afrontar por el servicio y el poco dinero generado por las ventas.

