Eran las 3 de ayer. Carlos Silva (28) disfrutaba de su segundo día de trabajo y recorría las calles de Rawson en busca de pasajeros. Y los consiguió. En calle Mendoza y Boulevard Sarmiento, tres sujetos se subieron al auto y le pidieron que los llevara hasta Rivadavia. El viaje había sido normal, hasta que llegaron a un callejón en La Bebida. Allí se desataría una pesadilla para el chofer. En pleno viaje, uno de los sujetos se abalanzó por detrás y tomándolo del cuello, amenazó con cortarlo con un cuchillo. Otro de los delincuentes, le quitó la ropa y lo dejó en calzoncillos. Antes de meterlo al baúl le sacaron $200, 2 celulares, la rueda de auxilio, sus documentos y los del auto. Pero el drama recién empezaba, porque los ladrones comenzaron a dar vueltas con el joven encerrado y al cabo de unos minutos, uno de ellos paró el auto, se bajó, lo golpeó y apuntándolo con un arma, le gatilló al menos tres veces al remisero. Luego, lo liberaron y se llevaron el coche. Después, el remisero pidió ayuda y horas después, el vehículo fue encontrado en Pellegrini y calle 5.

Este es el segundo caso similar que ocurre en 13 días. La víctima anterior había sido Rafael José Furchi (39 años, soltero), primo del reconocido árbitro de AFA, Rafael Furchi, que había emigrado hacia la provincia desde Isidro Casanovas, partido porteño de La Matanza, huyendo de la inseguridad de esa ciudad. Pero en San Juan ese hombre viviría por primera vez un dramático asalto a bordo de un VW Polo de la remisera "Vip". La tarde de ese día, dos sujetos lo abordaron en Chimbas, lo encañonaron, amenazaron con matarlo y lo llevaron hasta Albardón, donde lo golpearon, lanzaron un tiro intimidatorio y lo metieron al baúl, maniatado. Luego, lo trasladaron hasta la albardonera Villa San Miguel, y allí lanzaron otro disparo a un kiosquero para robarle unos $600. Después lo rescató la policía. De ahí en más, las autoridades prometieron una solución y el tema hasta llegó a la Legislatura, pero hasta ahora no hay nada definido.

Ayer en la madrugada, el drama lo vivió Silva, quien está en pareja y tiene una beba de 20 días, aseguró a este diario. El viernes había comenzado a trabajar en un Fiat Siena para la empresa "San Cayetano" y -contó- que siempre había hecho viajes a La Bebida y nunca había sido asaltado. Pero todo eso cambió cuando lo atacaron sobre callejón Yornet. Allí lo obligaron a tirarse a una orilla y lo desnudaron. Después lo encerraron en el baúl y dieron varias vueltas. Hasta lo hicieron bajar para sintonizar la radio en medio del raid. Pero después de unos minutos, lo golpearon, lo metieron de vuelta y lo taparon con un cartón. Ahí uno de los ladrones (al parecer drogado) le gatilló al menos tres veces. "Me cag.. entero. Juro que pensé que no volvía a ver más a mi hija", afirmó Silva.

Después, lo hicieron bajar cerca del canal Céspedes, lo ataron y le llevaron el auto. Pero pudo escapar de sus ataduras. Más tarde, la policía halló el vehículo y hasta anoche, no había detenidos.