
Hace dos semanas, una pareja integrada por una mujer de 58 años y un hombre de 61, volvió a su casa y se encontró con dos ladrones en el interior. Tenían un enorme botín que no pudieron llevarse. El domingo pasado, otra vez durante su ausencia, ingresaron ladrones a la vivienda. Ahora tienen miedo y piden seguridad.
El primer hecho se registró mientras la pareja estaba en el hospital. La mujer había estado internada y su esposo la acompañaba. Al regresar a la vivienda ubicada sobre calles Lencina y Roca, en Santa Lucía, abrieron el portón, ingresaron con el auto y al bajar se toparon con un delincuente mayor de edad y otro de 17 años.

“Habían comido, bebido y tenían todo guardado en valijas y mantas. Al ver a mis padres salieron, le tiraron una reja a mi mamá e intentaron ocultarse en la casa de una vecina. Pero ella es Policía, por eso los atraparon. El hombre mayor estaba bajo salida transitoria y el más joven tenía un amplio prontuario, pero quedó en libertad por ser menor”, contó la hija de la pareja, que prefirió mantener su nombre en reserva por miedo a represalias.
En esa oportunidad, los ladrones hicieron desaparecer una tablet y una cámara de fotos. Mientras que, el domingo pasado, ingresaron a la vivienda y lograron escapar con un televisor y un equipo de música. También se alzaron con una bomba de agua de la casa de un vecino.

“El problema no es sólo lo que se llevan, sino también los destrozos que hacen. Dejan toda la casa revuelta y ya rompieron una ventana, una puerta, el portón y hasta arrasaron con el alambrado del perímetro”, contó la mujer. Y agregó que “mis padres, sobre todo mi mamá, tienen miedo. No quieren ni salir”.
Ahora, la familia pide a la Policía mayor presencia y que se investigue los hechos con un solo objetivo: poder vivir en paz.
