"No escuchamos nada… pero absolutamente nada. Si me vine a enterar que me habían robado cuando vino el vecino de enfrente y me avisó que tenía la reja de la ventana descolgada". Así de sorprendido explicaba Leonardo López, un cobrador de seguros de 42 años, el insólito atraco que sufrió ayer en la madrugada en su casa de Albardón. Y lo insólito fue porque cuando los ladrones entraron a robarle una computadora completa, una notebook, dos cámaras digitales y unos 2.000 pesos de su oficina, López y su familia dormían en las piezas contiguas y no se percataron del robo hasta el aviso de ese vecino, relató la víctima.
López es un vendedor de seguros que trabaja para la empresa "Lanusse" vendiendo diariamente sus servicios por todo Albardón. Está casado con una arquitecta y vive con sus dos hijos y su madre en calle Arenales al 2151. En el frente de esa vivienda, el hombre tiene una habitación que usa de oficina. Justamente por ese lugar, al menos dos ladrones se metieron a robarle.
Ni los López ni los vecinos del frente ni de los que habitan a los costados, escucharon ni vieron nada raro, relató la víctima. Aparentemente, al menos dos ladrones fueron a la pieza donde funciona la oficina y se pusieron a tironear la reja de la ventana. Como la construcción es de adobe, los hierros cedieron y la protección quedó colgada de un alambre.
Después rompieron la tela mosquitera de la ventana e ingresaron. Adentro desconectaron el monitor de una computadora, el CPU y el teclado donde el hombre y su mujer tienen los archivos de su trabajo. De otro sector, los delincuentes sustrajeron una notebook, dos cámaras digitales y unos 2.000 pesos que había en un maletín, relató López.
A todo esto, el matrimonio y el resto de la familia dormían en las piezas que están pegadas a esa oficina, pero nunca escucharon nada.
Recién ayer a las 8.30 se enteraron del atraco, cuando un vecino que vive cruzando la calle vio la reja descolgada y fue a avisarle a la familia. Cuando abrieron la oficina, se toparon con todo revuelto y el faltante de los aparatos.
"Es la primera vez que nos roban y realmente nos han hecho pelota porque en las computadoras tenemos todo el trabajo mío y de mi señora. Aquí los que viven tranquilos son los choros y nosotros los laburantes tenemos que vivir intranquilos por ellos", disparó molesto Leonardo López.

