Un comerciante y su esposa fueron víctimas ayer en la mañana de un violento asalto en su casa en Villa Krause, Rawson. Tres sujetos llegaron a la vivienda, golpearon al hombre y lo maniataron junto a su mujer para luego robar unos 300.000 pesos que estaban guardados en una caja fuerte, informaron en la Policía. El plan de los malvivientes pareció salir a la perfección, pero no contaron con un pequeño detalle: la dueña de casa se paró como pudo, salió a la calle con sus manos atadas hacia atrás y vio en el remís en el que escapaban los asaltantes. Ese dato allanó el camino de la Policía para localizar a los sospechosos. Juan Carlos “Mono” Narváez (39) cayó en su casa del barrio Sierras Moradas, en Rawson, con 144.566 pesos, una pistola calibre 22, 2 revólveres calibre 38, cartuchos, ropa, celulares, un Toyota Corolla y un remís Fiat Siena rojo, que habrían utilizado en la fuga. En otro allanamiento en el barrio Teresa de Calcuta, Pocito, apresaron a Luis Salinas (28) y a Héctor “Gordo” Moncunil (35) con 17.000 pesos y otras evidencias. Lo insólito fue que un cuarto sospechoso, identificado como Julio Navarro (35), apareció golpeado y con marcas de ataduras en sus manos aduciendo que le habían robado el remís Siena en calles Costa Canal y 6, Pocito. Pero quedó preso de inmediato cuando un testigo lo reconoció como uno de los ladrones, informaron fuentes policiales.
Todo ocurrió en Pasaje Argentino, Rawson, donde vive el dueño de la pescadería “La Costa”. Al momento del asalto sólo estaban su hijo Gabriel Herrera (39), su esposa y la hija de ambos, según datos policiales. A las 9, golpearon la puerta, el joven se asomó, vio a un sujeto que confundió con un empleado y por eso le abrió. Pero eran los delincuentes. Ahí lo golpearon, lo tiraron al piso del comedor y le ataron las manos con unos precintos, al igual que a su esposa. Sin más obstáculos, fueron directo al ropero donde estaba la caja fuerte y un secretero que contenían unos $300.000. Según la Policía, esa cifra denunció Herrera.
Con el botín, escaparon en el Fiat, pero su plan se truncó al ser vistos por la mujer del comerciante. Ayer, la Policía buscaba el resto del dinero que faltaba.

