Como todos los días Aldo Elizondo, un jubilado de 80 años, sacó ayer su moto y recorrió las dos cuadras que separan su casa de la escuela donde asiste una de sus nietas, de 8 años, para ir a retirarla. Faltaban minutos para el timbre en ese colegio de Angaco cuando el anciano se paró a esperar la salida de los alumnos. En ese momento, un sujeto se le acercó a hablarle de Dios. Pero cuando el timbre sonó, el amistoso desconocido se transformó: tomó la moto de Aldo y ambos forcejearon hasta que el malviviente sacó un arma, le apuntó al pecho y le disparó. De milagro, la víctima giró y el plomo le dio en el hombro izquierdo, provocándole una seria lesión, aseguró su hija Marta. Finalmente, el agresor, identificado en la Policía como Germán Millicay Brizuela (19), huyó sin robar nada, pero fue apresado a las 16 con un revólver calibre 32 largo en cercanías España y Divisoria, Angaco.
Marta contó que su hija asiste a la escuela Cirilo Sarmiento (ubicada en Aguilera y Ontiveros, Angaco) y Aldo fue a buscarla al mediodía en su moto Maverick 125cc. ‘Mi papá me contó que estaba en la puerta de la escuela esperando a la par de la moto que saliera mi hija cuando se le acercó este sujeto diciéndole que era evangelista. Le preguntó si creía en Dios y charlaron un rato de eso. El timbre de la escuela sonó y mi papá se subió a la moto. Ahí el tipo lo atacó’, dijo la mujer.
Ambos forcejearon adelante de otros padres que esperaban a sus hijos y Aldo terminó en el piso. El sospechoso se subió al rodado para escapar y el anciano se aferró como pudo a la parrilla de la moto para que no se la robara. ‘Ahí el ladrón sacó un revólver, le apuntó al pecho a mi papá y le disparó. Diga usted que mi padre fue rápido porque giró el cuerpo y el tiro le dio en el brazo, sino ahora estaríamos hablando en la morgue’, explicó Marta. Y agregó, anoche: ‘el disparo le atravesó el brazo, lastimó una arteria y le dio en el tórax. Está delicado y el médico está analizando si lo opera o no’.

