Cuando no la amenazaba de muerte, le pedía que lo perdonara y que no contara a nadie todo lo que le hacía. Durante 8 meses hizo lo mismo con su hijastra, una chica de 13 años a la que supuestamente debía cuidar en las noches mientras su mujer trabajaba y a la que sometía sexualmente en reiteradas ocasiones, primero manoseándola y después accediéndola carnalmente. El caso fue denunciado en enero de 2014 y ayer un juez de la Sala I de la Cámara Penal condenó a 9 años de prisión al padrastro abusador.

El hombre de 32 años, del que no se puede dar su identidad para preservar a la menor, tiene además dos hijos con la mamá de la víctima con quien compartía, en ese entonces, una casa en una zona de Pocito. La pena que le impusieron fue por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la situación de convivencia previa y su condición de guardador, revelaron fuentes judiciales.

Fuentes del caso señalaron que el sujeto trabajaba de vez en cuando y es así que su mujer debía ir a cuidar a un anciana por las noches para llevar unos pesos a su hogar. En esas ocasiones, cuando el hombre se quedaba solo con los niños, se aprovechaba de la hija de su pareja de 13 años.

De acuerdo a los relatos, los abusos comenzaron en mayo de 2013 y duraron hasta el viernes 10 de enero de 2014, momento en que la niña se animó a hablar y contó todo su sufrimiento. La versiones indican que el hombre se metía a la cama de la menor o la llevaba a su dormitorio. En principio hubo manoseos, luego ya empezó a sacarle la ropa y al último directamente la sometía carnalmente. No se supo cuántas veces abusó de ella, pero los hechos quedaron probados.