El juez de la Sala I de la Cámara Penal, Víctor Hugo Muñoz Carpino, consideró probado que un pintor de autos de 51 años abusó y violó durante 7 años (entre los 10 y los 17 años) a su propia hija, que sufre un retraso mental de leve a moderado, según la psicólogas que la entrevistaron. El castigo que impuso el magistrado fue el mismo que le solicitó la fiscal de Cámara Marcela Torres, quien le atribuyó al ahora condenado los delitos de abuso sexual con acceso carnal continuado y la tentativa del mismo delito el 8 de julio de 2019, día en que la jovencita fue a pedirle plata para comprar toallitas y escapó porque -dijo- su papá intentó abusarla por enésima vez. Aquel día se fue a la casa de una amiga donde contó que no quería ir con su mamá porque tenía problemas con ella y también los abusos que sufría a manos de su padre. Como esa familia no quería tener más problemas con el pintor, avisó a la Policía y de allí avisaron al 102 (Dirección de la Niñez) y una empleada de ese organismo denunció el caso en los primeros minutos del día siguiente.

El defensor oficial Carlos Reiloba había pedido la absolución de su defendido porque entendió que de la prueba colectada surgían más dudas que certezas. Ahora podrá reclamar ante la Corte de Justicia.