Un changarín jachallero de 38 años fue condenado a 10 años de cárcel por haber violado a su propia sobrina, cuando la niña tenía 11 años, en enero de 2010. El ultraje sexual había ocurrido en una casa donde la víctima vivía con su padre y en la que también habitaba el acusado y su familia, dijeron fuentes judiciales.

La pena fue impuesta por el juez Raúl José Iglesias, integrante de la Sala I de la Cámara Penal. Y fue la misma que el acusado aceptó recibir al acordar un juicio abreviado para no ir a un debate común. Ese acuerdo lo concretó con el fiscal Gustavo Manini a través de su defensor, Maximiliano Páez Delgado, precisaron.

El caso salió a la luz en marzo del año pasado, cuando la chica empezó a publicar en su cuenta de Facebook que se sentía triste y no tenía ganas de vivir. Esas manifestaciones llamaron la atención de una tía, que de inmediato le preguntó a su hermana, la madre de la niña, y enseguida la chica contó cómo una noche de enero de 2010 su tío se metió en su cama y la ultrajó. También reveló que el mismo sujeto la había manoseado en sus zonas íntimas cuando tenía 5 o 6 años, indicaron.

Cuando la confesión se conoció entre los íntimos de la chica, su padre intentó hacer justicia por mano propia, pero lo controlaron y, al día siguiente, el 1 de abril de 2014, la madre de la niña denunció todo en la Policía.

Las pericias psicológicas fueron clave para considerar que el delito existió por los daños psíquicos que presentaba la jovencita, hoy de 15 años, y para atribuirle la responsabilidad a su propio tío.

Por esas evidencias fue que el sospechoso se hizo cargo y aceptó purgar una pena de 10 años.