San Juan.- Esta mañana se llevó a cabo una nueva jornada del juicio contra Alejandra Ríos y Pedro Oris, por tentativa de asesinato contra la pequeña Camila Brusotti. Inés del Pilar Rodríguez, titular de la Cámara Gesell y psicóloga de la nena, brindó detalles escalofriantes.
– “Lo primero que me llamó la atención fueron las fotos familiares que habían pegado en la habitación de Camila en el CIMYN. En ninguna aparecía el padre, sólo familiares de Ríos. ¿Por qué estaban ahí si Camila reaccionaba mal ante ellas?”
– “Camila era agresiva con sus tías. Cuando se acercaban a la nena, ella las mordía. Una vez intentó morderme a mí, como no pudo, empezó a morderse en la mano. Las mujeres no me dejaban trabajar, me interrumpían constantemente con cosas que no eran relevantes”
– “También me llamó la atención que el abuelo materno era el que le cambiaba los pañales a Camila, cuando en realidad se supone que debiera ser una mujer la que lo haga”
– “En Cámara Gesell, Camila se mostró muy clara, no dubitativa, enfatizaba todo, era agresiva con su madre y con Oris. Dijo que sufrió maltrato por parte de los dos. La amenazaban y maltrataban en forma permanente. Para Camila era inconcebible que su madre la tratara así. ‘Es una yegua, odio a mi mamá’, me dijo en un momento”.
– “Camila estaba hipersensible, presentaba una gran angustia al evocar recuerdos. Tenía una agitación motora que no podía controlar. Evadía algunas charlas. Si detectaban que lloraba, le volvían a pegar. Para ella, el llanto conlleva un castigo por lo que no lloraba, no le caían las lágrimas”.
– “’Pedro es agresivo, busca tocar y atacar niños’”, expresó Camila. La nena presenta una ansiedad paranoide, con una búsqueda constante de aprobación”.
– “La pequeña tienen terror nocturno vinculado a la sexualidad, temor a ser tocada y atacada. Una vez me contó que Oris se acostó a su lado, con los pies al lado de la cabeza de Camila y le acarició los pies. Después no quiso seguir hablando y yo no quise forzar una situación. Ella no comunica abuso verbalmente, pero no se descarta. Mostraba gráficas con clara connotación fálica y sexual. Decía que Pedro la llevaba al campo y que su mamá se quedaba en la casa. Se inquietaba al recordar qué pasaba en ese campo”.
– “Camila no recuerda ni añora momentos positivos con su madre”
– “Al recordar los momentos de violencia, presentaba pérdida de esfínteres, por lo que pedía ir al baño”.
– “En la Cámara Gesell encontró un arma de juguete, la tomó y se apuntó en la cabeza. Se disparó en la zona lastimada, luego disparó al aire y la mordió. En un momento me apuntó a mí y me dijo ‘ni siquiera pestañees’, mientras ella abría y cerraba constantemente sus ojos”.
– “Pedro tenía una escopeta y me apuntó en la cabeza. Mi mamá me pegaba y él le decía que siguiera, que no parara”.
