Los exoficiales Ernesto Fabián Fernández (40) y Rosa Carina Romero (41) y las exagentes Emma Muñoz (49) y Emilce Aurora Coria (48), empezaron ayer a ser juzgados en la Sala III de la Cámara Penal, acusados de no cumplir sus deberes de funcionario púbico y haberse quedado indebidamente con unos $15.000 que le habían secuestrado en un operativo de alcoholemia a un comerciante, el 14 de septiembre de 2008.

Los jueces Maximiliano Blejman, Eugenio Barbera y Graciela Del Pie, declararon abierto el debate luego de la lectura de la acusación y el planteo sin éxito de anular todo que intentó la defensa, cuando se opuso a que el caso sea elevado a juicio.

El lunes, continuarán las audiencias con las declaraciones de todos los sospechosos, en las que seguramente repetirán que nada tienen que ver con los delitos que les atribuyen.

La sospecha es que a las 3 de la madrugada de aquel 14 de septiembre, el comerciante Rodolfo Castro fue sorprendido ebrio en Alvear y Libertador, Capital, en un auto en el que circulaba con su mujer. Que se resistió y golpeó a un policía. Y que por esa razón él fue trasladado a la Seccional 4ta y su mujer a la Brigada Femenina, donde descubrieron que en su campera tenía unos $3.500 en tickets y una riñonera con un poco más de $10.000 y un revólver calibre 32.

El comerciante y su mujer fueron acusados de resistirse y portar un arma, pero ahora tienen probation. En cambio los policías llegaron a juicio por quedarse con la plata de Castro. Fernández trabajaba en la Seccional 4ta y las tres mujeres en la Brigada Femenina. Pese a que negaron haberse quedado con el dinero, el comerciante, su mujer y otros policías declararon que la plata existía y nunca más apareció.