San Juan, 6 de agosto.- Un gran revuelo se armó anoche en la esquina de calle Tucumán y Mariano Moreno, Trinidad, en Capital, cuando un delincuente quiso arrebatarle el teléfono celular a una joven. Claro, los gritos de la chica fueron, en medio del caos por el viento, escuchados por los vecinos de un complejo de departamentos que decidieron actuar.

Así las cosas, mientras el hombre, de unos 40 años, forcejeaba con la chica con la idea de robarle el celular, una veintena de vecinos lo rodearon y dos de ellos se ocuparon de reducirlo, dándole patadas y piñas, "tarea" que duró unos 10 minutos.