El hallazgo ya era macabro. El ladrillero estaba en medio de las llamas, boca arriba con su cabeza y parte del torso totalmente carbonizado arriba de ese improvisado brasero en una finca de La Bebida, Rivadavia. También encontraron manchas de sangre, aún así la primera sospecha fue que estaban ante un accidente y que el hombre había caído en el fuego por su propio estado de ebriedad. Sin embargo, la autopsia dio un giro a la investigación al revelar que el obrero aparentemente fue golpeado antes de caer al fuego y que después murió asfixiado mientras comenzaba a quemarse.
Anoche trascendió que esta madrugada la Policía iba a realizar allanamientos y las detenciones de las últimas personas que estuvieron con ese obrero boliviano llamado Angel Mamaní (70), cuyo cadáver apareció quemado el domingo a la noche detrás de una casa del predio de una fábrica de ladrillos de calle Costa Canal, a 300 m al Norte de la parroquia de La Bebida.
El que lo halló fue Royer Rodríguez (20), hijo del casero de ese predio. Ese joven relató que volvía de ver a su madre en otro lugar, cuando observó el fuego detrás del horno de su casa. Ahí, Mamaní (que vivía en una pieza trasera que le prestaban) hacía fuego y cocinaba. Al mirar detrás de la pequeña pared, ‘vi que él (por la víctima) estaba tirado en el fuego, tenía la cabeza carbonizada. Entré a la casa a avisarle a mi papá, que estaba durmiendo, y después tiré agua para apagar las llamas. Mi papá lo tironeó y lo sacó de las brasas’.
‘Para mí se cayó solo. El era alcohólico y andaba tomando desde temprano’, agregó el muchacho, ya que esa tarde Mamaní supuestamente había tomado 3 vinos junto a su padre, Pedro Rodríguez. Este último fue demorado por unas horas en la Policía y confirmó la versión que bebieron, pero aseguró que se fue a dormir.
Los policías de la Seccional 13ra sostenían que era un accidente, más tarde surgió la hipótesis del crimen. La autopsia reveló que el ladrillero tenía una herida en el parietal derecho, como si le hubieran pegado con un elemento contundente, dijeron fuentes del caso. Al parecer, ese golpe lo hizo caer en el fuego y ahí se asfixió mientras comenzaba a quemarse. Se estableció que, además de Pedro Rodríguez, al menos 3 personas más estuvieron con Mamaní y en esa dirección apuntaban, incluso sospechaban del joven que lo halló.

