Un hombre fue condenado ayer a prisión perpetua por matar a golpes a su madre en la localidad salteña de Tartagal, porque se negaba a revelarle el nombre de su padre. Julio Cesar Herrera fue condenado por ‘homicidio calificado por el vínculo y robo en concurso real‘, delitos cometidos el 6 de septiembre de 2012.
Según quedó establecido en el juicio, ese día, Herrera llegó al domicilio de su madre, Angélica Benita Segovia en el barrio Bicentenario, de Tartagal, y comenzó a interrogarla acerca de quién era su padre. Ante el silencio de su madre, la tomó de un brazo y de los cabellos y la golpeó contra el respaldo de la cama. La mujer perdió el conocimiento pero su hijo le tomó igual la cabeza con ambas manos y la siguió golpeando, causándole la muerte. Luego se fue a la casa de un hermano y le contó todo.
