San Juan, 11 de octubre.- El hombre sabía que estaba en infracción, al estacionar su vehículo en una zona pintada (de carga y descarga) pero igual en su afán de que no se lo llevaran realizó una maniobra para evitar que la grúa le arrastre el auto, un Peugeot 405.

En rigor, minutos antes de las 11 horas, en calle Gral. Acha, entre Mitre y San Fe, un rutinario operativo de la grúa municipal terminó en un gran revuelo e intervención policial. Es que mientras un operario le estaba poniendo las fajas al auto para llevarlo a la playa de secuestro; el propietario del auto, un hombre de 40 años (no fue identificado) empezó a discutir y, aprovechando que la puerta aún no estaba fajada, se metió y encerró con llave.

El auto ya tenía sus ruedas delanteras levantadas, pero estando el hombre en el vehículo no se lo podían llevar. Así las cosas, un patrullero advirtió la situación y le pidió al hombre que cambie su posición. Tras más de 15 minutos de charla, se bajó y fue llevado por la policía a la playa para esperar el auto, pagar la multa, y llevárselo esta misma mañana