Si ya causaba estupor el asesinato a cuchilladas del adolescente Darío Torres a la salida de una fiesta clandestina en Rivadavia, el caso ahora se convierte en un escándalo tras conocerse que ese baile ilegal, en el que había menores y vendían alcohol, tenía lugar en la casa de una familia de policías.

Si bien en la comisaría de la zona sostuvieron que esa fiesta se hizo en la propiedad de un civil, DIARIO DE CUYO confirmó que cinco miembros de esa familia son integrantes de la fuerza provincial y todos tienen el mismo domicilio donde se realizó la fiesta: calle Gendarme Argentino al 4452 en Villa San Rubén, Rivadavia.

Es más, el rumor es que uno de esos efectivos organizaba el evento. No se sabe si el dato pasó inadvertido o existió una maniobra para encubrir a esos efectivos, pero la versión ya está instalada en la Justicia donde señalaron la gravedad de la situación.

"Los están tapando", afirmó un funcionario judicial, que adelantó que pedirán una investigación penal para determinar quiénes están detrás de ese evento.