La versión de la directora, María Isabel Peralta, es que la casera de la Escuela Provincia de La Rioja, en Chimbas, escuchó durante la noche dos veces sonar esa alarma comprada por el propio colegio y que, como no vio nada extraño, no llamó a la policía. Pero la primera luz del día desnudó otra realidad: por enésima vez habían entrado a robar y a dañar. Esta vez robaron útiles de geometría, libros, guardapolvos para los más necesitados, tres pantallas de gas para la calefacción, toda la mercadería del kiosco del establecimiento. Y destruyeron seis armarios, plafones y portafocos, la alarma, un ventilador y la puerta del fondo con la silla que la trababa por dentro.
Tal fue el desastre, que el personal de la escuela recuperó algunos libros útiles luego de seguir el rastro de los ladrones, que cruzaron hacia baldíos lindantes por la destruida pared medianera en la que faltan cuatro bloques de premoldeado por sucesivos ataques de los delincuentes. El problema de la medianera parece no tener fin, porque además de ser baja ya intentaron otras soluciones, como poner alambres y mallas metálicas que fueron robados. Y cuando pusieron bloques de cemento los destruyeron, explicó ayer la directora escolar.
Fue un trago amargo que algunos de los padres de los 665 chicos que concurren a la primaria en ese colegio (por la tarde es ocupado por alumnos de EGB3 y en la noche capacitación laboral) no se resistieron a digerir y por eso apenas se enteraron cortaron el tránsito en el ingreso al colegio: calle Mendoza, unos 200 metros al Sur del cruce con Centenario, en Chimbas.
"Queremos seguridad porque no sólo son los robos… hace dos semanas intentaron violar a una nena de 11 años en la hora de ingreso y el tipo no se la llevó por que había unos obreros que se la quitaron. Esa vez vino el intendente (Mario Tello) y el jefe de Policía (Miguel González) y nos prometieron custodia pero no pasó nada", dijo ayer María Belén Olivera, una de las madres.
"La verdad que quisiera tenerlos (a los periodistas) en alguna situación pedagógica linda y no por estas circunstancias (por el robo y el vandalismo). Todo nos cuesta mucho esfuerzo conseguirlo y con esto se nos hace cuesta arriba, porque hay que volver a empezar. Espero que con lo de la pared y la seguridad obtengamos alguna solución", dijo ayer Peralta, conmovida.

