La esposa de un vendedor de autos fue víctima ayer de un extraño robo cuando se encontraba sola en su vivienda de Chimbas. Extraño, porque el marido de la mujer contó que alguien ingresó a la casa sin violentar ningún acceso y bajó la llave térmica de la casa. Cuando la víctima fue a activarla, la sorprendieron desde atrás y le pusieron en la boca un trapo con éter (sustancia anestésica) para eliminar cualquier resistencia. Más tarde, su hija la encontró desmayada y con la amarga novedad de que quien la dopó lo hizo para robarles solamente plata: 75.000 pesos que tenían ocultos en un placard.

El ataque tuvo como escenario una casa de lateral Este de ruta 40, 50 m al Norte de Benavídez, en Chimbas. Y fue el segundo robo importante de plata que sufre esa familia en 1 año.

‘Aquella vez, entraron y robaron 100.000 pesos que tenía ahorrados. Obviamente es alguien que nos conoce bien y que sabía dónde estaba el dinero. Por eso creo que quien ingresó anoche (por el martes) sabía de nuestros movimientos y que mi mujer estaba sola’, dijo Héctor, su marido.

Eran las 00.45 de ayer cuando Liliana Amante (49) había regresado de la Terminal de Ómnibus luego de dejar a su esposo y uno de sus hijos que se iban de viaje al Norte del país por negocios.

La víctima estaba viendo televisión y de un momento a otro, la electricidad se cortó. Liliana fue a revisar la llave térmica y ahí es cuando alguien la tomó desde detrás y le puso en la cara un trapo con una sustancia que la hizo desvanecerse, contó el hombre.

Reducida Amante, el ladrón revisó tres placares del dormitorio de la pareja y tomó 75.000 pesos que estaban en una bolsa.

Extrañamente, el sospechoso no sustrajo nada más a pesar de tener a su merced otros objetos de valor.

‘La plata eran ahorros. Mi hija llegó y pidió ayuda al encontrar a mi señora tirada. En el hospital nos dijeron que la durmieron con éter y lo llamativo es que quien lo hizo parece que tenía alguna llave de mi casa’, dijo Héctor.