San Juan.- Uno de los testimonios más esperados en el juicio por la golpiza a Camila era el de su papá biológico, Javier Brusotti. El hombre, que estaba separado de Ríos desde el 2012 (el violento ataque ocurre el 25 de octubre de 2013), dio su versión sobre cómo era su relación con Alejandra Ríos y si había observado a su hija con lesiones antes de perpetrarse el ataque final que casi termina con la vida de la criatura.
El hombre dijo que entre el momento que se separó y el del ataque que la dejó grave, no había visto nada que le llame la atención en su hija, excepto una vez que Camila le dijo ‘es una hija de p…., mi mamá me pega’.
Hasta que el 4 de octubre, tres semanas antes que la golpiza fuera tal que la mandó al hospital, le notó marcas propias de golpes y que cuando interpeló a Camila le dijo que se había caído de una cabra.
Brusotti, al no tener diálogo con Ríos, agregó que le pidió a la maestra de su hija que ‘cualquier cosa rara que observe, le avise’. Es más, que la relación con su expareja estaba tan mal que él se entero de lo sucedido por los medios de comunicación.

