El proceso contra el tatuador sanjuanino Patricio Pioli, sumó hoy la tercera audiencia. El hombre está acusado de amenazas y de difundir imágenes íntimas de su ex pareja. Cabe recordar que este caso fue clave en la modificación del código penal, incorporando la “pornovenganza” como un delito informativo.
La víctima Paula Sánchez Frega prestó su declaración delante del acusado, aunqnue su defensa había pedido que se lo retirar de la sala para garantizar su integridad psicológica y emocional. El Tribunal no ha permitido que se difinda su declaración y recién terminado el proceso se conocerán detalles de sus dichos.
Hoy se continuó con la ronda de testigos y al menos dos de ellos brindaron su testimonio de manera virtual por la pandemia.
A lo largo del proceso, que se cree durará unos 6 días, las partes presentarán 15 testigos y se espera por los dichos del sanjuanino que públicamente viene desligádose de la acusación en su contra.
Caso Testigo
La víctima denunció al hombre en 2017 después de que este difundiera en Internet videos sexuales en donde aparecían ambos cuando ella decidió terminar la relación. Dos años después, el tatuador fue imputado oficialmente por la Justicia por "coacción y lesiones leves calificadas", ya que en ese momento la "sextorsión" o "pornovenganza" no era considerada todavía un delito.
Aunque las imágenes fueron tomadas con el consentimiento de la víctima, todo lo que sucedió después con ese material, usado a modo de amenaza contra la mujer, se convirtió sin embargo en un "caso testigo" para reformar el Código Penal Argentino a partir de 2020.

