Más policías de lo habitual dentro de la sala de juicio; en un pasillo contiguo a ese recinto, en otros de Tribunales y fuera del edificio. Uniformados y de civil. Precauciones de rigor ineludibles si se tenía en cuenta que por enésima vez arribaba al banquillo de los acusados el renombrado "Ula Ula" Víctor Daniel Ibáñez Torres (39). El sujeto cuenta con múltiples antecedentes por delitos graves y es considerado peligroso, igual que los otros cuatro reos trasladados ayer a la Sala III de la Cámara Penal para ratificar que aceptaban el delito y las penas acordadas con el fiscal José Eduardo Mallea en un juicio abreviado, por una fuga resonante y polémica: la que Ibáñez Torres y el acusado de robar más de 100.000 pesos en mercadería electrónica de "Falabella", Oscar Alfredo Gómez Juárez (o Juan Daniel Funes Gramajo, de 37 años) protagonizaron a las 15.40 del 9 de marzo del año pasado del pabellón de máxima seguridad del penal de Chimbas.

Según el expediente, ese día, Ibáñez Torres ayudó a su cómplice a trepar un muro, y luego ambos se colaron por el agujero destejido (nunca se supo porqué) de una tela metálica, para luego desplazarse por un techo y descolgarse por unos caballetes hasta el piso y huir a toda velocidad.

Ambos estaban de recreo y su escape fue percibido por el penitenciario Carlos Arrieta, pero antes de que pudiera dar la voz de alto, Paulo Angel Neira, Jorge Hugo Rivera y Marcelo Guajardo, le taparon la boca y lo redujeron a golpes para que sus compañeros pudieran huir. Luego dirían que Ibáñez Torres arregló todo con dos jefes penitenciarios, pero eso nunca se probó.

Esa vez sólo Ibáñez Torres lo consiguió, porque su compañero de escape fue atrapado en el fondo de una casa de la Villa Pueyrredón, contigua al penal de Chimbas.

El caso fue resonante y polémico, porque esos cinco presos eran considerados peligrosos y con problemas de disciplina. Y por orden de la juez de Ejecución Penal, Margarita Camus, habían sido trasladados hasta ese lugar el 15 de febrero de ese año junto a otros 10 internos, porque en el pabellón en el que estaban alojados antes (creado para los secuestradores del caso Barceló) vivían en condiciones deplorables.

La próxima semana el juez Ricardo Alfredo Conte Grand resolverá si acepta el acuerdo y si aplica o no 1 año de pena a Ibáñez Torres por evasión; 2 a Gómez Juárez por la fuga y violación de domicilio. Y otros 2 años y 2 meses al resto de los internos por facilitar la evasión y provocar lesiones leves en el penitenciario que pretendió frustrar la fuga.