San Juan, 7 de diciembre.- Dos hechos escalofriantes están siendo investigados por personal de la Seccional Decimotercera. Es que se recibió la semana pasada dos denuncias de abuso sexual a menores, en hechos diferentes, pero que tienen como sospechosos a personas del nucleo familiar.
El primer caso, se descubrió cuando una madre llevó a su hijo de 13 años al Hospital Marcial Quiroga, donde tras varios exámenes médicos fue diagnosticado de sífilis. A partir de allí, se radicó la denuncia por presunto abuso sexual. Como consecuencia, la policía detuvo al tío del menor, quien vive en un departamento en el patio trasero de la familia en Villa Obrero. Por otro lado, ayer, se recibió el informe médico el cual detalla que el hermanito de 8 años, del presunto abusado, también padece esta enfermedad.
La policía está investigando porque hay un hermano de 20 años que también estuvo tratándose por esta enfermedad, pero no vive en el domicilio de la familia. El joven reside con su pareja en La Bebida. Basados en estos datos, se ordenó realizar exámenes de sangre a todo el grupo familiar, según indicaron fuentes oficiales.
El segundo caso se conoció tras la denuncia de la madre de un niño de 12 años. Por el hecho hay un funcionario de la fuerza de seguridad detenido. En este caso, se comprobó que no hubo acceso carnal y se ordenó una pericia psicológica al niño. Según se pudo conocer, en la denuncia radicada, el hombre se habría cambiado la ropa frente a su sobrino.
Ambos hechos están siendo investigados por la titular del Quinto Juzgado de Instrucción, María Ines Rosellot en el marco de un total hermetismo.
