La dueña de casa dice que no tiene enemigos ni problemas con nadie, pero a la vista está que alguien no la quiere. Ayer en la mañana, a la media hora que llegó, intentaron quemar su casa mientras ella y sus tres hijos dormían. El ataque fue criminal, ya que rociaron combustible en una de las ventanas y en la única puerta de acceso a esa vivienda de Pocito.

María Méndez llegó a las 6.40 de ayer y se acostó a dormir, pero a las 7.15 su hijo de 11 años la despertó a los gritos para avisarle que se estaba quemando la puerta de calle y un sillón. Así empezó todo en esa casa de la manzana E del B° Los Girasoles. La mujer junto a ese niño y sus dos hijos, de 15 y 23 años, lograron apagar las llamas, pero cuando creían que el susto había pasado, descubrieron que estaba ardiendo una ventana trasera y una escalera en el fondo. Por suerte, también sofocaron ese otro foco de incendio.

En la Policía sospechan que es una venganza contra la mujer. ‘Hicieron esto (por el atentado) para que tenga miedo. ¿Pero no sé de dónde puede venir? No tengo problemas con los vecinos y tampoco enemigos, sólo trabajo para mis hijos’, dijo la comerciante, quien luego reconoció que mantiene una diferencia con su exmarido (del que se separó hace 10 meses) desde que éste se enteró que tiene un nuevo novio. Esto también se lo contó a la Policía, aunque ella asegura que no puede acusarlo directamente por lo sucedido.