Una treintena de personas intentó de nuevo ayer tarde quemar la casa del presunto homicida de Marcos Bustos Calivar (16), quien murió de dos cuchillazos el domingo en B° San Francisco II, Chimbas. Fue después del sepelio. Debieron intervenir los policías de Infantería y el Comando. Detuvieron a un joven con una bomba incendiaria.