El sospechoso tenía un taller en su casa que, curiosamente, no estaba abierto al público, pero en el que siempre tenía trabajo. Según la Policía, lo que en realidad ocultaba este hombre es que traía vehículos supuestamente robados, que ahí les adulteraba los números de chasis y motor, les cambiaba las patentes y hasta les conseguía otra documentación para después venderlos. De hecho, desde fin de semana hasta ayer, los investigadores de la Brigada Sur ya secuestraron 7 rodados que comercializó esta persona y que serían producto de ilícitos. En su domicilio incautaron otros 3 vehículos, además de $98.000, una pistola calibre 11.25 con la inscripción de la Policía de Buenos Aires, 30 proyectiles y un revólver.

La Policía lo identificó como el “Diablo” Muñoz (56) y señalaron que cuenta con antecedentes por adulteración de documento público y modificación de bienes registrales. Los investigadores de la Brigada Sur al mando del subcomisario Jorge González y el inspector Marcelo Llanos allanaron su domicilio en calle Salta, Chimbas, y descubrieron ese taller casi clandestino. Ahí encontraron herramientas para cortes, soldaduras y el grabado de números en motores, chasis y cristales, precisaron. Además hallaron documentación de vehículos y sellos, aseguraron. Lo investigaban hace meses y sospechan que integra una banda que trae vehículos robados en otras provincias y los venden en San Juan. En su casa secuestraron dos camionetas y un VW Gacel. En Caucete incautaron un Ford Fiesta y un VW Gol, en 25 de Mayo un Fiat Uno, en Rivadavia una Ford Courier, en Chimbas una Ford, en Rawson otra Ford y en Albardón un Renault 12, dijeron. La Policía señaló que esos vehículos pasaron por las manos de Muñoz y todos presentan irregularidades, explicó un investigador. Dos, ya fueron reconocidos como robados.